domingo, 29 de junio de 2014

Jesús nos enseña a orar. El Padrenuestro.

 

(En esta oportunidad, el grupo de matrimonios guía, junto con el padre José María han decidido unificar los encuentros número 5 y 6, por lo tanto en el cuadernillo de los niños se deberá pegar la tarea después de “El Padrenuestro” y sobrará una hoja para pegar la tarea correspondiente a “Jesús nos enseña a orar”.)

1- Oración de inicio: Puede ser una oración espontánea. El Padrenuestro o alguna oración escogida para la ocasión.

2- Objetivos: Aprender de las enseñanzas y ejemplos de Jesús a orar de manera espontánea y sencilla.

Redescubrir la riqueza del Padrenuestro.

3- Motivación: Distribuirse en seis grupos para trabajar cada uno un tipo de oración, leyendo en qué consiste cada uno y las citas del evangelio que les corresponde. Luego exponer en una puesta en común.

Hay distintos tipos de oración.

*Perdón: Lc. 18,13 / Mt. 6,12. Le Pedimos perdón a Dios por los pecados cometidos contra Él, contra los demás y contra el mundo. Le pedimos perdón sobre todo por las veces que no hemos amado.

La petición de perdón es el primer movimiento de la oración de petición (“Oh Dios ten compasión de este pecador” Lc 18, 13). Es el comienzo de una oración justa y pura. La humildad confiada nos devuelve a la luz de la comunión con el Padre y su Hijo Jesucristo, y de los unos con los otros ( 1 Jn 1, 7-2, 2): entonces “cuanto pidamos lo recibimos de Él” (1 Jn 3, 22). Tanto la celebración de la Eucaristía como la oración personal comienzan con la petición de perdón.(CIC 2631)

*Petición: Mt, 6,10-11. Le pedimos a Dios por nuestras necesidades y la de los demás. Mediante la oración de petición mostramos la conciencia de nuestra relación con Dios: por ser criaturas, no somos ni nuestro propio origen, ni dueños de nuestras adversidades, ni nuestro fin último; pero también, por ser pecadores, sabemos, como cristianos, que nos apartamos de nuestro Padre. La petición ya es un retorno hacia Él.

La petición cristiana está centrada en el deseo y en la búsqueda del Reino que viene, conforme a las enseñanzas de Jesús. Hay una jerarquía en las peticiones: primero el Reino, a continuación lo que es necesario para acogerlo y para cooperar a su venida. Esta cooperación con la misión de Cristo y del Espíritu Santo, que es ahora la de la Iglesia, es objeto de la oración de la comunidad apostólica. Es la oración de Pablo, el apóstol por excelencia, que nos revela cómo la solicitud divina por todas las Iglesias debe animar la oración cristiana Al orar, todo bautizado trabaja en la Venida del Reino.

Cuando se participa así en el amor salvador de Dios, se comprende que toda necesidad pueda convertirse en objeto de petición. Cristo, que ha asumido todo para rescatar todo, es glorificado por las peticiones que ofrecemos al Padre en su Nombre. Con esta seguridad, Santiago y Pablo nos exhortan a orar en toda ocasión. (CIC 2632. 2633)

*Acción de Gracias y Ofrecimiento: Rom. 1, 8. Le damos gracias a Dios por los beneficios recibidos (por la fe, por la salud, por los alimentas, etc.)

Lc. 23, 46. Nos ofrecemos a Dios para que Él cuente con nosotros.

La acción de gracias caracteriza la oración de la Iglesia que, al celebrar la Eucaristía, manifiesta y se convierte cada vez más en lo que ella es. En efecto, en la obra de salvación, Cristo libera a la creación del pecado y de la muerte para consagrarla de nuevo y devolverla al Padre, para su gloria. La acción de gracias de los miembros del Cuerpo participa de la de su Cabeza.

Al igual que en la oración de petición, todo acontecimiento y toda necesidad pueden convertirse en ofrenda de acción de gracias. Las cartas de san Pablo comienzan y terminan frecuentemente con una acción de gracias, y el Señor Jesús siempre está presente en ella. “En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros” (1 Ts 5, 18). “Sed perseverantes en la oración, velando en ella con acción de gracias” (CIC 2637, 2638).

*Intercesión: Tm. 2, 5-8. La intercesión es una oración de petición que nos conforma muy de cerca con la oración de Jesús. Él es el único intercesor ante el Padre en favor de todos los hombres, de los pecadores en particular. Es capaz de “salvar perfectamente a los que por Él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor” (Hb 7, 25). El propio Espíritu Santo “intercede por nosotros [...] y su intercesión a favor de los santos es según Dios” (Rm 8, 26-27).

Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca “no su propio interés sino [...] el de los demás” hasta rogar por los que le hacen mal (cf. San Esteban rogando por sus verdugos, como Jesús.)(CIC 2634, 2635)

*Alabanza: Mt. 11, 25 / Lc. 1, 46-48. 2639 La alabanza es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que Él es. Participa en la bienaventuranza de los corazones puros que le aman en la fe antes de verle en la gloria. Mediante ella, el Espíritu se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios (cf. Rm 8, 16), da testimonio del Hijo único en quien somos adoptados y por quien glorificamos al Padre. La alabanza integra las otras formas de oración y las lleva hacia Aquel que es su fuente y su término: “un solo Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y por el cual somos nosotros”.

San Lucas menciona con frecuencia en su Evangelio la admiración y la alabanza ante las maravillas de Cristo, y las subraya también respecto a las acciones del Espíritu Santo.

“Recitad entre vosotros salmos, himnos y cánticos inspirados; cantad y salmodiad en vuestro corazón al Señor” (Ef 5, 19; Col 3, 16). Como los autores inspirados del Nuevo Testamento, las primeras comunidades cristianas releen el libro de los Salmos cantando en él el Misterio de Cristo. (CIC 2639-2641)

*Adoración y bendición; Ef 1, 3-14 La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición. Dos formas fundamentales expresan este movimiento: o bien la oración asciende llevada por el Espíritu Santo, por medio de Cristo hacia el Padre (nosotros le bendecimos por habernos bendecido; o bien implora la gracia del Espíritu Santo que, por medio de Cristo, desciende de junto al Padre.

La adoración es la primera actitud del hombre que se reconoce criatura ante su Creador. Exalta la grandeza del Señor que nos ha hecho y la omnipotencia del Salvador que nos libera del mal. Es la acción de humillar el espíritu ante el “Rey de la gloria” (Sal 14, 9-10) y el silencio respetuoso en presencia de Dios “siempre [...] mayor” .(CIC 2626-2628)

“La Eucaristía contiene y expresa todas las formas de oración: es la “ofrenda pura” de todo el Cuerpo de Cristo a la gloria de su Nombre; es, según las tradiciones de Oriente y de Occidente, “el sacrificio de alabanza”.

4- Idea central:

Jesús nos enseña a acercarnos al Padre por medio de la oración.

5- Lo que Jesús y la Iglesia nos enseñan:

Por la oración hacemos un vínculo, una relación con Dios. La oración es la expresión y el elemento de la fe; "es el lugar de la experiencia de Dios".

Jesús enseño a sus discípulos a orar: "Estén prevenidos y oren para no caer en la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil". (Mt. 26, 41) Y San Pablo nos enseña: "Oren sin cesar, porque esto es lo que Dios quiere de ustedes (1 Tes. 5, 17-18) Y Santiago enseña: "Si alguno de ustedes sufre, que ore; si está alegre, que cante salmos.”

El Padrenuestro es la oración cristiana fundamental, que Jesús nos dejó para que nos comuniquemos con Dios Padre. Es una oración perfectísima, compuesta por el mismo Jesús, que contiene todo lo que debemos pedir y el orden en que debemos pedir.

El Padrenuestro está compuesto por un saludo inicial y siete peticiones, siete bendiciones. Las tres primeras son para dar gloria al Padre, son los deseos de un hijo que ama a su Padre sobre todas las cosas. Las cuatro últimas le pedimos su ayuda, su gracia.

1. SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: Con esto decimos que Dios sea alabado, santificado en cada nación, en cada hombre. Depende de nuestra vida y de nuestra oración que su nombre sea santificado o no. Expresamos nuestro deseo de que el nombre de Dios sea pronunciado por todos los hombres de una manera santa, para bendecirlo y no para blasfemar contra él. Nos comprometemos a bendecir el nombre de Dios con nuestra propia vida.

2. VENGA A NOSOTROS TU REINO: Al hablar del Reino de Dios, nos referimos a hacerlo presente en nuestra vida de todos los días, a tener a Cristo en nosotros para darlo a los demás y así hacer crecer su Reino; y también nos referimos a que esperamos a que Cristo regrese y sea la venida final del Reino de Dios.

Pedimos el crecimiento del Reino de Dios en nuestras vidas, el retorno de Cristo y la venida final su Reino.

3. HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO: La voluntad de Dios, lo que quiere Dios para nosotros es nuestra salvación, es que lleguemos a estar con Él.

Le pedimos que nuestra voluntad se una a la suya para que en nuestra vida tratemos de salvar a los hombres. Que en la tierra el error sea desterrado, que reine la verdad, que el vicio sea destruido y que florezcan las virtudes.

4.DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA: Al decir “danos” nos estamos dirigiendo a nuestro Padre con toda la confianza con la que se dirige un hijo a un padre.

Al decir “nuestro pan” nos referimos tanto al pan de comida para satisfacer nuestras necesidades materiales como al pan del alma para satisfacer nuestras necesidades espirituales

5. PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN.

PERDONA NUESTRAS OFENSAS: Los hombres pecamos y nos alejamos de Dios, por eso necesitamos pedirle perdón cuando lo ofendemos.

COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN: Este perdón debe nacer del fondo del corazón. Para esto necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo y recordar que el amor es más fuerte que el pecado.

6. NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN

El pecado es el fruto de consentir la tentación, de decir sí a las invitaciones que nos hace el demonio para obrar mal. Le pedimos que no nos deje tomar el camino que conduce hacia el pecado, hacia el mal. El Espíritu Santo nos ayuda a decir no a la tentación. Hay que orar mucho para no caer en tentación.

7. Y LÍBRANOS DEL MAL

Le pedimos a Dios que nos guarde de las astucias del demonio. Pedimos por los males presentes, pasados y futuros. Pedimos estar en paz y en gracia para la venida de Cristo.

(Por razones de salud, en el encuentro anterior no se postearon actividades para los niños, este encuentro reanudamos las actividades)

6- Compromiso:

Leer las siete peticiones del Padrenuestro.

7- Oración final:

Oración espontánea compartida.

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domingo, 15 de junio de 2014

Jesús nos enseña con sus palabras v sus obras.

 

1- Oración de inicio. Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

2- Motivación.

Invitar a los padres a escribir en un papel la experiencia que les quedo de algún maestro, persona mayor o alguien (algo breve). Colocar en una canasta y luego al pasar elegir dos o tres (dependiendo de si se entienden o no en el compartir los padres). La idea es ver de esta enseñanza lo que nos marco.

3- Idea Central:

Descubrir que Jesús es realmente verdadero Maestro y mi Maestro.

4- Lo que Jesús y la Iglesia nos enseñan.

Jesús es nuestro Maestro y Señor; y decimos esto porque Él enseña, ¿Cómo? a través de sus palabras y sus obras; sus palabras que son mandamientos y sus obras que son los milagros y su vida en sí.

Leemos Juan 13,4-15.

Vemos que Jesús es coherente con sus palabras; lleva a la práctica lo que dice y/o enseña. No solamente les manda lavar los pies unos a otros, sino que Él mismo les lava los pies.

Los signos que lleva a cabo Jesús testimonian que el Padre le ha enviado. Jesús proclama que el Reino de Dios ha llegado, y al mismo tiempo da una prueba de ello: los milagros.

Jesús con los milagros manifiesta que es Dios, muestra su poder sobre la naturaleza, especialmente sobre las enfermedades, sobre la muerte y sobre los demonios.

Jesús hace los milagros y otras acciones sencillas por amor a los hombres, siempre lo hace sabiendo que todo lo realiza en colaboración con su Padre.

Podemos ver en los evangelios las enseñanzas de Jesús y como el mismo las llevaba a la práctica (plantear la enseñanza y hacer participar a los padres).

Enseñanza

La realización de ella

Lucas 6, 27-30 (Perdón)

Lucas 23, 33-34 (Crucifixión)

Lucas 17, 3-4 (Corrección fraterna)

Lucas 22, 54-62 (Negación) luego Juan 21, 15-17 (diálogo a orillas del Tiberíades)

Lucas 9, 23-25 (Condiciones para

Marcos 14, 36 (oración en Getsemaní) y

seguir a Dios)

Lucas 4, 5-8 (Tentación en el desierto)

Y así también podemos ver como Jesús nos sigue enseñando a través de su Palabra (Biblia) y de los milagros que se dan en ella y que hoy día se siguen repitiendo; como ser:

- Curación de diez leprosos - Lucas 17, 11-19. Todos los días el Señor nos regala el milagro de la vida; ¿Cuántos damos gracias a Dios de esto?

- Curación de una mujer - Marcos 5, 24-34. Todos queremos ser sanados o ayudados, pero ¿cuántos vamos con fe a pedir lo que necesitamos?

- La Parábola del Sembrador - Mateo 13, 4-9. Todos participamos de la misa y escuchamos el sermón del sacerdote; pero cada uno recibe la palabra y la siembra en su corazón de diversas formas.

Así podríamos tomar cada uno de los milagros, parábolas y actitudes de Jesús, y ver que nos dice a cada uno. Por eso decimos confiadamente que Jesús es y sigue siendo nuestro Maestro.

5- Compromiso

Vivir la palabra de cada día y ponerla en práctica (buscar siete frases del evangelio, para que los padres junto a sus hijos puedan llevarla a la práctica).

6- Oración final.

¡Qué dicha poder “vivir de Ti”, Jesús!

participar de tu Verdad y de tu amor a Dios y a los hombres!

Quiero vivir siempre unido a Ti;

unido de tal modo que yo sea “algo tuyo”;

Quiero conocer como Tú conoces,

amar como Tú amas, sentir como Tú sientes.

¡Despójame de mi mismo y lléname de Ti!

Que mi inteligencia vea con tu luz;

que mi corazón sienta con tu corazón.

Hazme participe de tu vida humana y divina,

para que mi vivir sea un “revivir tu vida en mi vida”.

Consérvame, Jesús, en comunión contigo;

adhiéreme a Ti para siempre con un vínculo

vital indisoluble y eterno.

Amén.

domingo, 1 de junio de 2014

Actividades para niños sobre Jesús elige a sus apóstoles. Nace la Iglesia

 

Video sobre la elección de los Apóstoles

http://www.youtube.com/watch?v=BefDpkw3Qxs

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Catecismo interactivo, para aprender jugando

http://www.arguments.es/jesuseselsenor/17p/story.html

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Para profundizar

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Jesús elige a sus apóstoles. Nace la Iglesia

 

1- Oración de inicio: Padrenuestro, Ave María. Gloria.

2- Motivación.

Invitar a los padres a escribir en un papel (el que dejamos junto al encuentro y que tiene una frase en el dorso) el nombre de la familia a que pertenecen y luego colocarlo en un recipiente; esto quedará hasta el final del encuentro.

3- Idea Central:

Jesús llama a personas como nosotros, para que sean sus discípulos; y así formar la Iglesia.

4- Lo que Jesús y la Iglesia nos enseñan.

Jesús es el enviado del Padre. Desde el comienzo de su ministerio "llamó a los que quiso y vinieron donde El. Instituyó a doce para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar".

Jesús elige hombres sencillos (pescadores) y con ellos se compromete, acepta el riesgo inevitable de que juzguen su obra no sólo por sus gestos y sus palabras, sino también por los gestos y las palabras de los suyos.

Leemos en grupos los siguientes textos Bíblicos y respondemos:

 

Grupo 1: Mt. 4, 18-22

18 Mientras caminaba a orillas del mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: a Simón, llamado Pedro, y a su hermano Andrés, que echaban las redes al mar porque eran pescadores.
19 Entonces les dijo: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».
20 Inmediatamente, ellos dejaron las redes y lo siguieron.
21 Continuando su camino, vio a otros dos hermanos: a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca de Zebedeo, su padre, arreglando las redes; y Jesús los llamó.
22 Inmediatamente, ellos dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.

Grupo 2: Mt. 18, 15-18

15 Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.
16 Si no te escucha, busca una o dos personas más, para que el asunto se decida por la declaración de dos o tres testigos.
17 Si se niega a hacerles caso, dilo a la comunidad. Y si tampoco quiere escuchar a la comunidad, considéralo como pagano o republicano.
18 Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desaten en la tierra, quedará desatado en el cielo.

Grupo 3: Lc. 5, 1-11

En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret.
2 Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes.
3 Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.
4 Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: «Navega mar adentro, y echen las redes».
5 Simón le respondió: «Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes».
6 Así lo hicieron, y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse.
7 Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.
8 Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: «Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador».
9 El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido;
10 y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: «No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres».
11 Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron.

Grupo 4: Lc. 22, 24-26

24 Y surgió una discusión sobre quién debía ser considerado como el más grande.
25 Jesús les dijo: «Los reyes de las naciones dominan sobre ellas, y los que ejercen el poder sobre el pueblo se hacen llamar bienhechores.
26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que es más grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor.

Preguntas:

1-¿Qué nos cuenta el texto?

2-¿Qué nos querrá decir Dios en este pasaje de la Biblia?

3-¿En qué situaciones actuales podemos observar esta realidad?

4- ¿De qué manera podemos responder al mensaje de Jesús?

Jesús confía a los suyos nada menos que la misión de participar en su ministerio: anunciar el reino y dar las señales correspondientes.

En varios pasajes del Evangelio se muestra como piensa Jesús, mirando al futuro. Piensa en una comunidad formada por sus discípulos, vinculada por lazos de solidaridad y responsabilidad compartida, en la cual los “doce” tendrán la misión de ser guías, de jefes. “Si tu hermano peca, ve y corrígelo en privado. Si escucha, habrás ganado a tu hermano...”

La misión que el mismo Jesús encomendó a los apóstoles es continuar su propia misión “Como el Padre me envío también yo os envío" (Jn. 20,21)

En el Evangelio aparece clara la intención de instituir una comunidad en la cual los doce apóstoles tienen reservado un ministerio especial.

Esta comunidad es la IGLESIA; comunidad de los que han creído en el Evangelio y han sido enviados a predicarlo a todos los hombres.

Los doce apóstoles son los responsables y este pequeño rebaño tiene la tarea de ser signo e instrumento del llamado universal de los hombres a formar parte del nuevo Pueblo de Dios, de continuar por lo tanto la obra de Jesús en la historia. En este pequeño rebaño tiene su origen la Iglesia.

Para que la misión encargada a los Apóstoles continúe después de su muerte, encomendaron mediante una especie de testamento a los colaboradores más inmediatos para que terminaran y consolidaran la obra que ellos empezaron. Así es como permanece el ministerio apostólico de apacentar la Iglesia, y que debe ser ejercido personalmente por el Orden Sagrado de los Obispos.

Por eso la Iglesia enseña que, por “institución divina”, los obispos han sucedido a los Apóstoles como pastores de la Iglesia. El que los escucha, escucha a Cristo, el que, en cambio, los desprecia, desprecia a Cristo y al que lo envió. (Lumen Gentium 20 -La Luz de los Pueblos-).

El COMLA VI - CAM I, nos deja en sus documentos:

1. Los discípulos cumplirán su encargo, apoyados en que si Dios pide una misión, da la gracia para cumplirla.

2. Hacer discípulos significa convertir a los oyentes, por el anuncio de la Palabra, en seguidores de Jesús: no son seguidores de maestros humanos, sino del único Maestro

3. Solo cuando Cristo empiece a estar en el corazón y en los labios de los hombres, se podrá hablar de verdadera evangelización

5- Actividad con los padres.

Invitar a los padres a hacer un resumen de lo escuchado, diciéndoles que con una palabra expresen lo que es la Iglesia, por ejemplo "Comunidad".

 
 

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6- Compromiso

Invitar a los padres a tomar del recipiente donde están los nombres de las familias, un papelito (que no sea el de ellos) y, en familia orar por la otra que figura en el papel, rezando, intercediendo, ofreciendo una Eucaristía, una ofrenda o ayuno; lo que sienta cada uno.

(LOS PAPÁS QUE QUIERAN PROFUNDIZAR CON SUS NIÑOS EL CONTENIDO DE ESTE ENCUENTRO, CONSULTAR: http://catequesissanjoseobrero.blogspot.com.ar/ ALLÍ ENCONTRARÁN, LECTURAS, CANCIONES, VIDEOS O JUEGOS REFERENTES AL TEMA.)

7- Oración final. Cantar “Ven y sígueme”

Ven y sígueme

Ven y sígueme,

y mar adentro echa ya tus redes.

Ven y yo te haré

pescador de hombres.

En tu palabra echaré mis redes

dejo mi barca y donde quieras iré.

Tú me llamaste Señor por mi nombre

y solo a ti Señor, te seguiré.

martes, 20 de mayo de 2014

Actividades para niños sobre el Bautismo de Jesús


Video sobre “EL Bautismo de Jesús”
Link:
www.youtube.com/watch?v=K0f49L8I5HA
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Catecismo interactivo, para aprender jugando
Link:
http://www.arguments.es/jesuseselsenor/12p/story.html
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Canción en MP3
Link:
http://pusanramon.jimdo.com/musica-cristiana/
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Para profundizar:
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Colorear
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Encuentro N° 2: Jesús comienza a predicar. El Bautismo de Jesús.


1- Oración de inicio. (puede ser Padre Nuestro, Ave María, Gloria)

Crear un clima de oración, con una música de fondo. Invitar a los padres a hacerse la señal de la cruz con agua bendita en la frente.
¿Qué les recuerda, que es lo que les surge o sienten al realizar este gesto? la entrada a una Iglesia, el bautismo. El hecho de entrar en una Iglesia y hacerse la señal de la cruz, indica el comienzo del encuentro que vamos a tener con el Señor o el comienzo de la celebración Eucarística. El bautismo, nos indica el comienzo de una nueva vida, como hijos de Dios. Por eso realizamos este gesto, para simbolizar el comienzo de una nueva etapa en nuestra vida de familia, que es la catequesis familiar.
Elementos: Agua bendita, vasija, canción de acompañamiento
Leemos el texto Bíblico de San Mateo 3,13-17.
Leyendo la Palabra, podemos hacer las siguientes preguntas:
¿Quién era Juan? ¿Cómo bautizaba?
¿Cuáles fueron los signos? ¿Qué sucede mientras Jesús estaba en oración al ser bautizado?
¿Qué comienza? ¿Por qué se bautiza Jesús?

3- Presentación de los padres y matrimonios guías. (se toma asistencia y se entrega el material)

4- Idea Central:

Jesús "comienza" su vida pública luego de ser bautizado.
La Palabra nos enseña que Jesús nació en Belén, que fue presentado al templo, y que tuvo que huir a Egipto; después a los doce años nos dice la Palabra que fue perdido y hallado en el templo en medio de los doctores de la ley; ya entonces Jesús a pesar de su temprana edad, sabía muy bien para que había venido al mundo. Desde entonces hasta los treinta años no se supo más de su vida; esto fue la "Vida Oculta de Jesús". Hacia los 30 años, Jesús dejó su oficio de carpintero, y se entregó por entero a su nueva misión; para ello, se dirigió al río Jordán para ser bautizado.

Desarrollo:
El comienzo de la vida pública de Jesús está marcado por el bautismo de Juan en el río Jordán, Juan proclamaba "un bautismo de conversión para el perdón de los pecados" (Lc. 3, 3)
Una multitud de pecadores, publícanos y soldados, fariseos… vienen a hacerse bautizar por é; entonces aparece Jesús confundido con los pecadores, se presento como si fuera un pecador más que necesitaba bautizarse. Juan se resistía a bautizarlo, porque sabía que Jesús era el "cordero de Dios que quita el pecado del mundo". Pero Jesús quiso ser semejante a todos nosotros. "El hijo de Dios… trabajo con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de nosotros, en todo semejante a nosotros, excepto en el pecado" (Catecismo N° 470 b)
En el bautismo de Jesús en el río Jordán, Dios Padre nos revela que Jesús es su Hijo “este es mi Hijo muy amado en quien me complazco”; Jesús es el verdadero salvador de los hombres prometido y anunciado por los profetas. A diferencia de nosotros que pasamos a ser hijos de Dios a partir del bautismo (antes éramos creaturas de Dios); en Jesús, desde el momento de la concepción, ya se anuncia que es el Hijo de Dios (Lc 1, 30-35)
En el bautismo, el Espíritu Santo descendió sobre Jesús y lo llenó de luz, de fuerza, de alegría para cumplir su misión. Anticipa ya el “bautismo” de su muerte sangrienta; en el que se somete enteramente a la voluntad del Padre: por amor acepta el bautismo de muerte para la remisión de nuestros pecados. Es por eso que Juan dice: “yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo… Él los bautizará en el Espíritu Santo y ene el fuego” (Mateo 3,11)
Al mismo tiempo, el Espíritu Santo le comunicaba a Jesús que había llegado el momento de salir a los pueblos a predicar a todos, que Él, venía a salvar a los hombres en nombre de Dios.
Además, en este momento, Dios nos revela por primera vez el Misterio de la Santísima Trinidad.

5. Resumiendo.
Para los judíos, bautismo significaba “sumergirse”; en cambio para el cristiano, el bautismo representa el comienzo de una nueva etapa, un nuevo camino, un nuevo tiempo… nacer a la vida de Hijos de Dios…

6. Compromiso.
Proponernos durante esta semana hacer la señal de la cruz en la frente a nuestros hijos

7. Oración final

Ven Espíritu Santo, envía tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre si Tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus Siete Dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
Amén.
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lunes, 19 de mayo de 2014

Encuentro N° 1: Celebración de Inicio, entrega de Cuadernillos de Catequesis Familiar.


(Antes de ingresar al Templo, se le entregará a cada Familia, una “huellita” con el nombre del niño que previamente realizada en la escuela)

1- Entrada

Guía:

Querida Familia, nos reunimos en el Templo, con la alegría de responder al llamado de Jesús Resucitado, que nos invita a crecer en la fe, en familia, compartiéndolas con otras personas y sintiéndonos Iglesia.
Recibamos a una familia de la Escuela que se acerca al altar con la Palabra de Dios, la Biblia, y dos cirios encendidos representando la Luz de la Fe que se nos transmitió en el Bautismo y que queremos encender en el corazón de nuestros hijos.
Canto: Aquí estamos Señor

Entra una familia con cirios encendidos y la Palabra de Dios, se la entrega a otra familia que lee la Palabra en el ambón

2- Lectura

Guía:

Ahora nos disponemos a escuchar la Palabra de Dios (Lc. 5, 1-11):

La pesca milagrosa

“En una oportunidad, la multitud se amontonaba alrededor de Jesús para escuchar la Palabra de Dios, y él estaba de pie a la orilla del lago de Genesaret. Desde allí vio dos barcas junto a la orilla del lago; los pescadores habían bajado y estaban limpiando las redes. Jesús subió a una de las barcas, que era de Simón, y le pidió que se apartara un poco de la orilla; después se sentó, y enseñaba a la multitud desde la barca.
Cuando terminó de hablar, dijo a Simón; “Navega mar adentro, y echen las redes”. Simón le respondió: “Maestro, hemos trabajado la noche entera y no hemos sacado nada, pero si tú lo dices, echaré las redes”. Así lo hicieron y sacaron tal cantidad de peces, que las redes estaban a punto de romperse. Entonces hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que fueran a ayudarlos. Ellos acudieron, y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.

Al ver esto, Simón Pedro se echó a los pies de Jesús y le dijo: “Aléjate de mí, Señor, porque soy un pecador”. El temor se había apoderado de él y de los que lo acompañaban, por la cantidad de peces que habían recogido; y lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, compañeros de Simón: “No temas, de ahora en adelante serás pescador de hombres”. Ellos atracaron las barcas a la orilla y, abandonándolo todo, lo siguieron”.

3- Homilía

4- Compromiso (Lo hace el Padre José María)

Guía:

A cada pregunta del sacerdote respondemos:

“Si me comprometo”

Padre José María:

- ¿Se comprometen a llevar la luz del Evangelio al corazón de sus familias?

- ¿Se comprometen a hacer de la Eucaristía el centro de la vida de la familia?

- ¿Se comprometen a acompañar a los niños en el crecimiento y conocimiento del amor a Jesús”.


El Padre José María dice:

Reciban la Carpeta de Catequesis Familiar

Padres y chicos responden:

Queremos vivir la fe en familia

5- Entrega de los Cuadernillos de Catequesis

Se invita a las familias a recibir el Cuadernillo de Catequesis de mano de las maestras y vicedirectoras; y a pegar en el piso delante del altar, donde estará la imagen de Jesús, la huella con el nombre del niño y el dibujo de su familia. Mientras se acercan se proyectará el video de la canción “Ven y sígueme”
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6- Presentación de los matrimonios guías y la metodología de trabajo

Presentación: Marcos

Metodología: María Inés

Explicación de organización (pedidos de tareas en caso de ausencia y situación de posibles matrimonios que
se incorporen como Guías): Alejandra y Cecilia.

7- Despedida:

Queridas familias, la Catequesis Familiar es una hermosa oportunidad de encontrarnos en familia y con Jesús. De vivir cada día las enseñanzas de Jesús.

Una oportunidad de dialogar con su hijo, de encontrarse con su interior, de donarse juntos, que es lo fundamental en la vida, lo que garantiza la verdadera felicidad.

Cantamos: Prueben que bueno es el Señor